|
BAILANDO
BAILANDO
Pablo Rodríguez
La luna clara, un rinconcito
y los rosales de un rosedal,
fueron testigos de las caricias
que nunca, nunca, podré olvidar.
Allí nacieron nuestros amores,
allí latía mi corazón.
Junto a su pecho, feliz, vivia;
todo era dicha, todo ilusión.
II
Bailando nos encontramos
y nos juramos amor eterno.
Bailando fui muy dichosa
y todo mío fue su amor tierno.
Bailando tuve una noche
presentimiento de un no se qué.
Bailando me fue olvidando
y hoy vivo sola, sin su querer.
I bis
El mundo canta, baila y se ríe,
las novias todas dichosas son.
Cantan al mundo sus alegrías,
sus esperanzas y su ilusión.
Yo tengo envidia de tanta dicha
aunque cantando lloro mi amor.
Y vivo sola con mi destino,
pues tengo muerto mi corazón.
Colaboración enviada por: edbianchi2
Gardel-FAQ-Info-Música-Deportes-Cultura-Noticias-Internet-Turismo-Mirrors-Estadísticas-Comentarios