|
DE TODO TE OLVIDAS
DE TODO TE OLVIDAS (Cabeza de novia)
Letra de Enrique Cadícamo
Musica de Salvador Merico
Compuesto en 1929
José Gobello: Conversando tangos. Buenos Aires: A. Peña Lillo Editor, 1976.
Este tango gano el primer premio en el 1 concurso para compositores y
autores de tango, organizado por la casa Max Glücksmann, en el Palace
Theatre, en 1929. Su tema muestra la influencia del celebrado poema
"Sonatina", de Rubén Dario; la referencia a Carriego señala,
delicadamente, que tal vez la tristeza de la muchacha se deba a la
misma causa que apenaba a "La costurerita que dio aquel mal paso".
Fue registrado por Ignacio Corsini con guitarras, en el sello Odeon
(11/29); también por Carlos Gardel acompañado por guitarras de
J.M.Aguilar y Guillermo Barbieri, en Odeon (11/29); por Ricardo Tanturi con el
cantor Osvaldo Ribo en el sello Víctor (1946). Mas tarde lo llevo al
disco A. Troilo con Floreal Ruíz (2/48), Fulvio Salamanca con Luis
Roca (1968), y Floreal Ruíz como solista, acompañado por la orquesta
de Osvaldo Requena.
Segun Gobello
En 1929 se realizó el sexto y penúltimo concurso organizado por el señor Max
Glücksmann. Lo animó la orquesta de Roberto Firpo y se premiaron trece
composiciones de las cuales sólo una parece perdurar. El gran premio de honor
correspondió al tango Margaritas, con letra de Gabino Coria Peñaloza y música de
Juan Carlos Moreno González. El primer premio para tangos sin letra se lo llevó
Rancho embrujao, de Raúl Courau. Hubo cinco premios más para otros tangos, no sé
si olvidables, pero de todos modos olvidados. De los seis tangos con letra que
obtuvieron premios sólo se ha salvado para el recuerdo De todo te olvidas (1),
de Enrique Cadícamo y Salvador Merico. A los demás, el tiempo les hizo la
justicia que 1es negó el jurado: nadie se acuerda de ellos.
Merico era un músico profesional, nacido en Italia, que había sido primer
trombón del teatro Colón y a quien Pascual Carcavallo acercó al género popular.
En cuanto a Cadícamo, hacía apenas tres años que había publicado sus Canciones
grises, con imitaciones confesadas de Miguel A. Gamino y no confesadas de
Carriego; con reminiscencias de Almafuerte y vestigios de Lugones (2). Poco
después de publicar ese libro, en 1926, Cadícamo buscaría en el tango su
vocación, su profesión y su modus vivendi. En 1929 ya lo había encontrado.
En la letra de De todo te olvidas Cadícamo vuelve a Carriego. Glosa las tres
cuartetas de Tu secreto, que integran los Ofertorios galantes de las Misas
herejes. Esas tres cuartetas dicen así:
¡De todo te olvidas! Anoche dejaste
aquí, sobre el piano que ya jamás tocas,
un poco de tu alma de muchacha enferma:
un libro, vedado, de dulces memorias.
Intimas memorias. Yo lo abrí, al descuido,
y supe, sonriendo, tu pena más honda,
el dulce secreto que no diré a nadie:
a nadie interesa saber que me nombras.
-Ven, llévate el libro, distraída llena
de luz, y de ensueño. Romántica loca...
¡Dejar tus amores ahí, sobre el piano!
... De todo te olvidas ¡cabeza de novia! (3)
Este poema, por supuesto, es muy superior a la glosa de Cadícamo, donde se mete
también, de contrabando, la pálida princesa de la Sonatina de Darío, sólo que
aquella princesa, naturalmente, picaba alto y pensaba en el príncipe de Golconda
o de China, en tanto que la protagonista tanguera sólo piensa en un chico de
barrio. Para estar más de acuerdo con Carriego, por supuesto; con Carriego,
cuyos Ofertorios galantes evoca esta página (4).
1. Dicho concurso se realizó en el cine Palace Theatre. Optaron al gran premio
de honor, además de Margaritas, que lo obtuvo, los siguientes tangos: El barbijo
(Andrés E. Domenech-Jesús Fernández Blanco ); Misa de once ( Juan José
Guichandut-Armando J. Tagini); Prisionero (Anselmo Aieta-Francisco García
Giménez). Los tangos de música sola que resultaron premiados fueron: primer
premio, Rancho embrujao (Raúl Courau); segundo premio, Cacareando (Dalmiro
Pereyra); tercer premio, El pajuerano (Elifio Jaime); cuarto premio, Desilusión
(Miguel Buccino); quinto premio, La eterna milonga (Dora A. de Iturriaga );
sexto premio, La madrugada (Emilio Iribarne). A su vez fueron premiados los
siguientes tangos con música y letra: primer premio, De todo te olvidas
(Salvador Merico-Enrique Cadícamo); segundo premio, Pensalo bien (Enrique López-
Alberto Calvera); tercer premio, Mentiras criollas (Oscar Arona); cuarto premio,
Mucamita ( Rodolfo Sciammarella-Arturo Rodríguez Bustamante); quinto premio, No
quiero verte más (Luis Teiseire-Juan A. Caruso); sexto premio Manguero (Luis
Riccardi y Alberto Castellanos-Itay Rada). (Cfr. Luis Adolfo Sierra,
comunicación a la Academia Porteña del Lunfardo Nº 367, noviembre de 1969.
2. Enrique D. Cadícamo, Canciones grises. Buenos Aires 1926.
3. Poesías, de Evaristo Carriego. Barcelona, 1913, pág. 58.
4. En Canciones grises, Cadícamo incluye un soneto dedicado a Carriego que lleva
el siguiente epígrafe: "Al autor de 'Misas Herejes', poeta exquisito y
sensiblero que pasó dejando el perfume de sus versos como la exhalación sincera
de su propia alma".
NOTA DE EDUARDO ROMANO
Fue registrado por Ignacio Corsini con guitarras, en el sello Odeón (11/ 29);
también por Carlos Gardel acompañado por guitarras de J. M. Aguilar y G.
Barbieri, en Odeón (11/29); por Ricardo Tanturi con el cantor Osvaldo Ribó, en
sello Víctor (1946); más tarde lo llevó al disco A. Troilo con Floreal Ruiz, en
Víctor (2/48); Fulvio Salamanca con Luis Roca, en el sello Pathé (1968) y
Floreal Ruiz como solista, acompañado por la orquesta de Osvaldo Requena, en
sello Microfón.
Este tango ganó el primer premio en el 6º concurso para compositores y autores
de tango, organizado por la casa Max Glücksmann, en el Palace Theatre, en 1929.
De un tiempo a esta parte, muchacha, te noto
más pálida y triste. Decí: ¿qué tenés?
Tu carita tiene e) blancor del loto
y yo, francamente, chiquita, no sé...
¿Qué pena te embarga? ¿Por qué ya no ríes
con ese derroche de plata y cristal?
Tu boquita. donde sangraron rubíes,
hoy muestra una mueca, trasuntando un mal...
El piano está mudo...
tus ágiles manos
no arrancaron el tema
del tango tristón...
A veces te encuentro
un poco amargada,
llorando encerrada
en tu habitación.
Y he visto, extrañado,
que muy a menudo
de todo te olvidas,
cabeza de novia
nimbada de amor.
¿Qué es lo que te pasa? Cuéntame, te ruego
que me confidencies tu preocupación.
¿Acaso tu pena es la que Carriego,
rimando cuartetas, a todos contó?
De todo te olvidas, cabeza de novia,
pensando en el chico que en tu corazón
dejó con sus besos sus credos amantes,
como un ofertorio de dulce pasión.
Colaboración enviada por: gaucho . belga
Gardel-FAQ-Info-Música-Deportes-Cultura-Noticias-Internet-Turismo-Mirrors-Estadísticas-Comentarios